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jueves, 21 de enero de 2010

Billetito


Desde hace unas semanas estuve metido en un lío de billetitos bastante peculiar.

Nunca había tenido pedos con billetes hasta hace unos días.

Todo comenzó hace como 15 días en domingo cuando pasé a Liverpool a liquidar parte de mi deuda con esos almacenes de “prestigio”.

Al momento de pagar $ 900 pesos, la monita de la caja me retuvo un ratotote hasta que llegó su jefe y me comunicó que uno de los billetes que le di (uno de $ 500 pesos), ya que la pendeja monita no fue capaz de decírmelo por sí misma. Total que únicamente pude depositar $ 400 pesos y regresarme a casita con el billetito falso.

Al hacer memoria de dónde lo había obtenido, recordé que el miércoles anterior me habían pagado en un evento con un billete de 1,000 pesos y que al otro día pagué con ese billete en la gasolinería de Oceanía al ir a cargar gasolina al coche. Esos hijos de la chingada me dieron ese billete de quinientos pesos como parte del cambio. Y yo de pendejote que ni siquiera lo revisé.

Total que al otro día pero claro que regresé a la gasolinería a cargar gasolina y pagarles con el billete, pero obviamente yo ni me acordaba del despachador que me lo había dado, y el nuevo despachador no quiso recibirlo al darse cuenta que el mismo era falso. Así que seguí con el billete en mi poder pensando si de plano ya había perdido 500 pesos por no revisar la autenticidad del cambio recibido.

Menudo lío, estuve preguntando con cuates y compañeros de la oficina, pero no había una salida clara y/o segura, al dilema de cambio del billete “falso”. Por lo que terminé guardándolo en el fondo de mi billetera en espera de una oportunidad interesante para cambiarlo.

Ya había yo olvidado un poco este asunto, cuando el sábado me pagaron mis honorarios en un sobre y yo, irresponsablemente no lo revisé, confiando plenamente en la honestidad de la persona que me los había dado. El domingo en la madrugada al llegar a casa después de la chamba saqué los billetes del sobre (se trataba de billetes de 200 pesos), y según yo todo estaba en orden.

El domingo al medio día, cuando me disponía salir a Tepito a comprar música y unos lentes, empecé a escombrar mi escritorio y tirar la basura acumulada. Al momento de empezar a romper el sobre donde me habían dado los billetes, me percato que éste aún conservaba uno de los billetes. Había roto un billete de 200 pesos en cuatro partes.

Me puse al borde del colapso y la desesperación. No había de otra: “Operación Diurex” ¿Así se escribe?

Como pude, pegué cuidadosamente el billete y “casi” terminó como nuevo. Lo tendría que cambiar en Tepito y/o la Lagunilla. Era mi alternativa de salvación. Igual y hasta el billete falso de 500 cambiaba.

Partí a Tepito, pero cuando le mostré el billete a Jay, me dijo que definitivamente estaba muy madreado y que era difícil que alguien me lo recibiera como forma de pago.

Así que estuve buscando al “marchante” que me iba a ser favor de recibirme mi billete.

Y sí. Ya en la Lagunilla, me encontré con una simpática playera negra con una tornamesa estampada. Y haciéndome el interesante y el desentendido, se la pedí al vendedor, me la dio, le pagué con “el billete”, me dio mi cambio, cien pesos, y me retiré del lugar rápidamente.

El cambio del “falso” de $ 500 fue peculiar. Al regresar de la Lagunilla al lugar donde dejé estacionado el coche, me percaté de que había perdido el boleto del estacionamiento. ¿El costo del boleto perdido?: $ 100 pesos y el que cobraba era un viejito ¡Bingo!

Me hice el desesperado y el molesto por la pérdida del boleto y me puse a hablar por celular al momento de desenvainar el billete falso. El viejito tomó el billete y me dio mi cambio, le di las gracias y caminé muy lentamente al coche. Pero nomás levantó la pluma para que yo psasase y… COMPERMISO. Llantas pa’que las quiero. Huí en segundos. La misión había sido cumplida cabalmente.

A partir de hoy señores, la moraleja es: Revisen minuciosamente los billetes que reciban de que no sean falsos, y saquen absolutamente todos los billetes cuando éstos les sean entregados en un sobre. No sea que vayan a romper alguno.

Saludetes a todos los seguidores y detractores de las Energías Púrpuras.

5 comentarios:

  1. ojala te vayas al infierno!!
    como es posible que robaras al viejito del estacionamiento?
    te pusiste a pensar que tal vez su esposa igual de viejecita que el, está muy enferma ?
    Ojala te vuelvan a meter mil y un billetes falsos---
    PD. Y se supo que tienes más de 40 años

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  2. Cuanta agresividad y cuanta amargura.
    Si no les gusta lo que escribo ¿Para que chingados leen MI blog?
    Empezaremos a filtrar los comentarios corrosivos, amargos, agresivos, mala leche.

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  3. ¡¡qué cagado !!; pinche gente que se dedica a darnos esos billetes piteros D:
    ¡más buzo pa'la otra hijo!

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  4. Fue inevitable no reirme cuando leí que habias roto un billete por accidente, no má' que suertecita te cargaste con el dinero...

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  5. Moraleja: si eres viene-viene cuidate de asalariados y DJ's de quinta. Mas pitero tú que seguiste con el juego, ojalá te la apliquen cantidad de veces ahora que te surtas en el avon y cuando vayas a esas tiendas que dices tú de prestigio. tanto que hasta en Neza las tienen

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