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miércoles, 11 de marzo de 2009

La Lucha de Clases de Todos los días...

Como "El Caminito de la escuela"










Así, tal como lo cantaba don Gavilondo soler, todos los días paso y repaso estas calles y avenidas con destino (por las mañanas) y de origen (por las tardes) a la oficina donde laboro. Me quejaría de que “qué pinche” vida, pero después de que corrieron al Boris de Electra ya como que me he calmado y les pido a los de la Dufry: ¡Explótenme más! Que para eso estoy…













Pues para eso se inventó el Capitalismo ¿No? Para enajenarnos de lo lindo y como diría don Roger Waters, ser otro ladrillo en la pared de la oficina, o un dígito más del RFC o un derechohabiente más del IMSS, o un wey más que se cree los comerciales anti-piratería que pasan en la telera pero que no es capaz de exigir sus derechos cuando en su oficina le dicen: “Tienes horario para entrar pero no para salir”. Que tal ¿eh?
Cuanta razón tienes Carlos Marx.













Y bueno, independientemente de los sinsabores que se dan en la chamba de saco y corbata de lunes a viernes, hay que lidiar también con el tráfico y sus elementos más cagantes: Los microbuseros. Los policías de tránsito que nada más nos están cazando para ver quien anda manejando con celular. ¿Y si le ponemos unas turbinas y unas hélices al “Uys”? (Pointer). Staría ¿no?









Una de las razones que me han atado al recinto laboral donde me desempeño actualmente (la Dufry), es que me queda a ¡¡10 minutos!! De mi hogar. ¡Que bendición!
Se supone que mi hora de entrada es a las 8 AM pero como mi director hace su vida social por las mañanas y aprovecha las tardes-noches para sentarse a analizar las cosas, entonces pues ya cambié unilateralmente mi horario por lo que ahora ingreso todos los días a las 9 A.M. y procuro salirme alrededor de las 6 P.M.







En la oficina no hago socialitos. ME CAGA. Pro me caen bien la Nash, el Johnny, el gordo Balbino (el de nóminas), Rosy Morán, y de repente también me cae bien mi director, el Contador Vásquez ¡Pero muuuy de repente! Ja!


Y si, en la T-1 del Aicm.






La compañía de suiza, así como los relojitos y los chocolatitos. Pero para el caso es lo mismo.
A explotar al empleado, a laxar al prójimo. Pero, ¿por qué hay gente que siempre se presta para ello y se enajena a lo bestia????
Que alguien me explique.

2 comentarios:

  1. Parece q odias tu trabajo... y como no, si todos estan bien feos, que estrés!

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  2. Pues sí, la neta es que estamos bien feos. Que quieres, somos mexicanos.
    Y no, no odio mi trabajo, pero sí odio algunas actitudes pendejas y algunas mañas de mis colegas contadores.

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