Google+ Followers

jueves, 21 de mayo de 2009

La vida SÍ se acaba

Casi sin darnos cuenta. Es difícil percatarnos, pero poco a poco y con determinados detalles, nos vamos concientizando de una u otra forma de que el tiempo pasa y la vida para cada uno de nosotros se va agotando.

Como que de repente ya no podemos bailar como antes solíamos hacerlo. Se nos va acabando la “gracia”

Creo que la primer señal de que “mi mundo” no era perenne y empezaba a modificarse, se dio con la muerte del “Tío Gamboín”. Quién iba a decirlo: Aquel viejo chistoso que salía en la Tele con Sacos azules, rojos y anaranjados, pasteles de cartón para los sobrinos cumpleañeros, y una impresionante colección de juguetes anacrónicos, no existía más.

¿Cómo olvidar el concurso de los Bubulubus donde tenías que adivinar la frase que el decía utilizando a los Bubulubus para todo? El ejemplo era: “Como Bubulustán mis Bubulubrinos? ¡Que cagado me cae!

Cuando murieron Fredie Mercury en 1991 y Kurt Cobain en 1994, sentí que parte de mí se iba con ellos y que, al mismo tiempo su ausencia me marcaría haciéndome fan fiel tanto de Queen como de Nirvana y el Grunge.

Más hacia mi país, no sé por qué pero también sentí feíto cuando murieron Lola Beltrán hace ya unos años, y luego hace relativamente poco cuando se nos fue Chío Dúrcal. Como que de repente empecé a sentir que mis referentes temporales empezaban a dejar de tener vigencia por inexistentes. Inexistencia que se sellaba con la muerte de cada uno de esos personajes.

Hace poco al ver en la casa la peli “Saturday Night Fever” (de la cual soy fan), me quedé pensando en la escena donde se hace un recorrido por el cuarto del entonces puberto John Travolta y aparece un póster radiante de Farra Fawcett Majors. Forrazo de vieja me cae. Hasta shampoo de Fabergé tenía por lo voluptuoso de su cabellera.

Cual va siendo mi sorpresa al enterarme que actualmente, Farra Fawcett, ahora de 62 años, lucha contra un cáncer que inició en el colon y ahora se le extendió al hígado. Los pronósticos no son muy alentadores. Nomás pienso en ello y siento un vacío en la panza. Hasta pareciera que fuera mi parienta. Siento feo.

Pero analizando el hecho de forma objetiva, la verdad es que siento feo por mí, no por ella. Mis referentes continúan desapareciendo. “Los Ángeles de Charlie” estarán condenados a volverse una serie de culto nomás se muera la vieja. Y otro referente mío habrá desaparecido inexorablemente…

1 comentario:

  1. hay yo tengo mucho miedo de cuando muera Bowie!!!!!
    No se si pódre seguir adelante....sin el.
    Pero bueno como es mitad alienigena y mitad humano yo creo que todavia le falta un buen. Saludos electropoperos y funebres!

    ResponderEliminar